¿Se puede estar muerto en vida? Las metas, el combustible para volver a la vida

Por generaciones, diferentes culturas, iglesias, religiones, grupos científicos y organizaciones han lidiado con una pregunta acerca del futuro de todo ser humano: ¿Habrá vida después de la muerte?

Pero muy pocos han lidiado con una pregunta diferente: ¿Habrá vida ANTES de la muerte? ¿Qué tal si para ser feliz en el futuro fuera necesario aprender ser muy feliz en el presente?…¿Habrá conexión entre nuestras metas y nuestra felicidad? De eso te platico en la publicación de esta semana.

Tómate el pulso

He conocido personas muy exitosas en todo lo que hacen; algunos con excelentes puestos y logros profesionales, otros ganadores con sus empresas, con salud, familia y amor en su vida. Otros inclusive muy fervientes espiritualmente…..pero aún así… tristes en el fondo, grises por dentro, como si estuvieran encerrados en una rutina de monotonía, como muertos en vida.

¿Qué es lo que sucede? Cada caso es único y nunca me atrevería a generalizar, pero existe un síntoma muy común y fácil de detectar de quién aún teniendo todo, se siente en el fondo triste…y cuando digo tener todo me refiero a TODO… aún lo espiritual…

Por fuera todo parece estar bien, pero por dentro no es así. Este es un signo inequívoco de no estar viviendo la propia vida, si no la de alguien más. De no estar cumpliendo las metas propias si no las de alguien más o no tener metas del todo. Esto sucede cuando uno se deja llevar por la corriente de la vida, haciendo lo que todos hacen o lo que las circunstancias mandan, dejando morir lo que uno soñó con hacer realidad.

La cuestión es que no solo es totalmente posible estar “muerto en vida” si no que lamentablemente es una de las más grandes realidades de nuestra época.

Toma el pulso de tu vida y hazte estas preguntas:

¿Soy feliz por fuera y por dentro también? ¿Tengo vida plena hoy?

El asesino silencioso

Sin darnos cuenta con el paso del tiempo nos hacemos amigos de la zona de confort, de la resistencia, del pesimismo y de un pensamiento de escasez…pero todos estos son los efectos de un asesino silencioso: El cinismo. El veneno del cinismo va cortándole poco a poco el oxígeno a los sueños.

No ataca súbitamente…. lo hace despacio y pasa desapercibido. Se presenta después de las caídas y los fracasos que tenemos en nuestra vida. Después de un fracaso viene el desconcierto, del desconcierto viene la frustración y luego le sigue el enojo, la ira y esto finalmente da la entrada al cinismo.

Es como si se nos presentara un escorpión ponzoñoso y por alguna extraña razón creyéramos que no hace daño, que es amistoso como una buena mascota….pero cuando nos dormimos, el escorpión nos pica e introduce el veneno del cinismo.

Una vez que el cinismo se instala en nuestra mente, nos lleva a no tener metas, ni objetivos, generando un sentimiento de infelicidad y orgullo. Esto eventualmente mata nuestros sueños.

Si tu crees que ya te ha picado no pierdas el ánimo pues hay un antídoto y te voy a decir cuál es.

Tu puedes estar más vivo que nunca

Tengo una gran noticia para ti: ¡ESTAS VIVO AUN! y no solo lo estas por fuera, sin no que también lo puedes estar por dentro.

El antídoto contra el cinismo es estar involucrado en tu vida y pasar de ser espectador a ser protagonista de tu propia historia.

¿Cómo se logra esto? El antídoto tiene 2 ingredientes que a continuación de voy a dar

Ingrediente #1: Cree en las posibilidades

Aquello en lo que creemos le da forma a nuestros pensamientos y a nuestra percepción de la realidad.

Un amigo mío que es psicólogo me contó la historia de 2 muchachas que el conocía de su país natal, la India.

Ambas jóvenes estaban próximas a casarse y ambas sufrieron algo en común: sus respectivos novios cancelaron la boda días antes del evento. En la India la tradición de ciertas regiones es que la familia del novio escoge la familia y la persona con la que un muchacho se va a casar.

Muchas veces sucede que el novio, según los criterios de su familia, se enamora de la muchacha equivocada. Cuando esto sucede la familia del novio presiona para cancelar los planes de boda y re-direccionar la decisión del muchacho para emparentarse con la familia con la que han escogido emparentar. Esto fue lo que en ambos casos sucedió.

Aquí viene lo interesante, aún cuando ambas sufrieron el mismo acontecimiento, la respuesta de cada una fue totalmente distinta. Una nunca pudo recuperarse de la cancelación, pasó toda su vida sumergida en la tristeza, la desolación y el resentimiento, pensando que no era apta para su novio y que algo estaba mal con ella.

La segunda tomó un rumbo diferente; una de las cosas que la segunda muchacha le comentó a mi amigo al poco tiempo de la cancelación de su boda fue esta: “Yo soy una mujer bella y capaz, esto que me ha sucedido no me detendrá para ser completamente feliz”.

Nótese la diferencia en el lenguaje y la manera de pensar entre una persona y otra. La diferencia estriba en lo que cada una pensó de sí misma y de lo que es posible. La primera adjudicó el evento a su persona, la segunda no. La primera pensó que su pasado definiría su futuro, la segunda pensó que su pasado NO definiría su futuro.

Tiempo después la segunda muchacha se encontró con mi amigo en un tren en Nueva Deli, le presentó a su esposo y a sus 2 hijos y le dijo: “Te lo dije…. lo que me pasó no me detendría y soy muy feliz”…

Me he extendido en este punto porque es sumamente importante comprender que nuestro pasado no define nuestro futuro y siempre existe la posibilidad de un futuro mejor.

Cuando las cosas no resultan como lo esperábamos se van instalando en nosotros los viejos y conocidos “pensamientos limitantes” y vamos fincando muros imaginarios donde no los había antes. Esto explica muy bien porque una persona puede percibir algo como imposible, cuando otra lo percibe como posible y simplemente lo hace realidad.

¿Qué ajustes en tu forma de pensar crees que deberías de hacer para tener una nueva percepción de lo que es posible?

Hoy te invito a derribar esos muros imaginarios que has creado como resultado de los desatinos en tu vida y a estar abierto a fijarte nuevas metas, arriesgadas y emocionantes. Las metas te volverán a la vida y son el siguiente ingrediente.

Ingrediente #2: Apalanca el el poder de las metas

Dime ¿cuáles son tus metas en lo espiritual, intelectual, emocional, físico, matrimonial, familiar, financiero, vocacional/profesional y recreativo ? ¿qué sería posible en cada una de esas áreas con nuevas metas? atrévete a soñar y piensa ¿cuál sería el estado ideal para ti en cada una de estas áreas de tu vida?

No conozco forma más rápida de “resucitar” alguien que está muerto en vida que haciendo una evaluación de su situación actual de vida y fijándose metas que hagan posible la victoria en cada una de las áreas en las que más lo necesita. Fijándose metas que arrebaten su corazón, que lo lleven a soñar de nuevo, sentirse vivo, feliz, lleno de posibilidad, energizado, valiente y lleno de entusiasmo.

Cuando se es feliz por fuera pero infeliz por dentro lo que falta son metas especificas, impulsadas por una motivación profunda en cada una de estas áreas. ¿Qué tipo de metas? Las propias, las auténticas, las que vienen del anhelo de escribir la propia historia, las que responden a tus motivaciones más profundas.

No dejes pasar esta semana sin hacer este ejercicio: Escribe cada una de las áreas de tu vida y anota 3 cosas: 1) Tu situación actual en cada área, 2) La situación ideal en cada área, 3) Un par de metas que te acercarían a la dirección ideal y cuéntame como te has sentido después de hacer este breve ejercicio.

Conclusión

Si tu quieres… este año puede ser el mejor de tu vida…inclusive podría ser el primero de muchos mejores años de tu vida, incremento tras incremento año tras año. No permitas que el cinismo, derivado de los desatinos de la vida se instale en tu mente y envenene tus sueños, metas y proyectos.

Derriba los muros imaginarios que has instalado con pensamientos limitantes y cree en nuevas posibilidades. Fíjate nuevas metas, arriesgadas y emocionantes que hagan eco en la eternidad y comienza a vivir de nuevo en serio.

Te aseguro que SI hay vida antes de la muerte y aunque esta vida esté llena de retos y altibajos, es nuestra mejor escuela para aprender a ser felices hoy y después y para siempre. Porque la eternidad no comienza mañana….comienza hoy, de no ser así, no se le llamaría eternidad. Si aún a pesar de las malas circunstancias de la vida uno es feliz y comparte esta felicidad a los demás, estarás comenzando a volar alto….Fíjate metas específicas que te vuelvan a la vida.

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