Los 4 principios de el liderazgo verdadero

De una manera o de otra todos ejercemos una función de liderazgo en casa con la familia, en el trabajo, en alguna organización social o religiosa o de manera espontánea en alguna situación.

La función del buen liderazgo es la de influenciar para bien el comportamiento de los demás, de tal manera que les ayude a desbloquear su verdadero potencial para convertirse en su mejor versión. El liderazgo es una de las herramientas más valiosas con las que uno puede contar porque se utiliza diariamente y por ello es muy importante invertir en desarrollar esta área. En este artículo te hablaré de los 4 principios del verdadero liderazgo, los cuales podrás aplicar en cualquier lugar o situación en la que te desempeñes como líder.

Principio #1 Empatiza

Un buen líder lo primero que hace es empatizar y comprender la situación de las personas a las cuales está tratando de guiar e influenciar. Empatizar significa tener en cuenta la situación de la persona y estar consciente de la brecha que existe entre donde la persona se encuentra actualmente y a donde se le quiere guiar. La situación en la que se encuentra cada persona es también un buen parámetro para determinar el tipo de liderazgo que se necesita ejercer. Es como intercambiar mentes, por así decirlo, con quién se está guiando.

Aquí van algunos ejemplos de cómo poner este principio en práctica:

-Al dar instrucciones trata de verlas desde la perspectiva de la persona que las está recibiendo y pregúntate: “¿estoy siendo lo suficientemente claro?”, “¿estoy siendo detallado en la medida en que la situación lo amerita?”.

-Al estar hablando con alguien reflexiona en esto: “si yo fuera la persona recibiendo este mensaje ¿qué pensaría del tono de voz con la que lo estoy recibiendo?”.

-Al hablar en público piensa: “¿Estoy considerando el contexto y los intereses de mi audiencia?”.

-Al disciplinar a tus hijos pregúntate: “¿Los estoy disciplinando como a mi me serviría más ser disciplinado y corregido si yo tuviese esa edad?”.

-En tu comportamiento cotidiano cuestiónate: “¿me comporto de tal manera que los demás se sienten inspirados por mi y quieren imitar mi comportamiento?”.

Así en lo sucesivo para cada situación, haz el ejercicio de ponerte en los zapatos del otro y trata de ver las cosas desde su perspectiva, esto ampliará mucho tu punto de vista y fortalecerá tu liderazgo significativamente.

Principio #2 Humaniza

Hay varios tipos de liderazgo, pero hay dos en particular que son totalmente inefectivos y uno que si es muy efectivo. Comenzando por los inefectivos, uno es el liderazgo del tipo dictador y otro es el liderazgo del tipo inflexible. En el liderazgo del tipo dictador se toman decisiones sin consideración por la situación o la opinión de la persona que será afectada por dichas decisiones. En el fondo los “líderes” que exhiben este comportamiento tienen gran inseguridad y temen que algún error se haga evidente y pierdan imagen por ello. Esto resulta en que a quienes guían muestren una falsa lealtad y en la primera oportunidad se alejen lo más posible de ese “líder”…

En el liderazgo inflexible todo se sigue al pie de la letra “de acuerdo al libro”. No hay margen de maniobra para ajustes, aprendizajes y/o mejoras. Todo se ve como una regla que se debe aplicar ciegamente y no hay espacio para excepciones. Esta forma de liderazgo trata a las personas como máquinas y las drena de todo entusiasmo, creatividad y productividad.

Ahora hablemos del tercer tipo de liderazgo, uno que es muy efectivo. Este tipo de liderazgo lo utilizan los líderes más admirados, respetados e influyentes de la historia y lo podemos resumir así: ser persona antes que ser líder.

Cada vez que te encuentres en una situación difícil que involucre personas pregúntate lo siguiente: “¿cuál será la forma más humana de resolver esta situación?”. Evita el sarcasmo, las palabras altisonantes, faltar al respeto, la ira, etc. Trata a los demás con la mayor dignidad posible. Entre mayor interés genuino muestres por las personas, mejores serán los resultados de tu equipo. Practica hacer sentir bien a las personas y buscar razones para sorprenderlas haciendo el bien, para felicitarlas y halagarlas frecuentemente y sinceramente.

El liderazgo implica arriesgarse a cometer errores y recibir el golpe por quienes los cometen. El liderazgo no es cuestión de dar órdenes o de controlarlo todo. Es cuestión de dar ejemplo e influir a los demás. Es muy diferente que las personas hagan las cosas por que las tienen que hacer en vez de que las hagan porque las quieren hacer. Lo segundo siempre rinde mucho más fruto.

Principio #3 Piensa en progreso

Un buen líder, piensa, respira y se alimenta del progreso. Rechaza el perfeccionismo en todas sus formas y lo sustituye por mejora continua. Tiene altos estándares pero está consciente de que no se llega a la cima en un solo intento.

En su trabajo tiene una actitud de dar su máximo esfuerzo y mejorar en cada intento. Mide su progreso con respecto así mismo y no se compara con los demás. Comete errores pero sabe que estos no tienen la última palabra y los valora como herramientas de aprendizaje continuo que incorpora de inmediato. Vela por la felicidad de su familia y evalúa si son más felices hoy que antes. Se preocupa por seguir un plan para mejorar la calidad de vida de su familia.

Con respecto así mismo evalúa si está siendo hoy una mejor versión de si mismo que ayer. Cuenta con un plan de vida que le ayuda a tener un sistema de mejora personal continua. Tiene presentes sus metas de corto, mediano y largo plazo y una lista de acciones concretas para hacerlas realidad. Con respecto a las organizaciones o agrupaciones sociales o religiosas en las que participa se pregunta con frecuencia si ha hecho algo últimamente para mejorarlas.

Principio #4: Se detiene a reflexionar

Es común visualizar a un líder como una persona muy ocupada, y en cierta forma un líder siempre está ocupado con algo. Sin embargo, una de esas ocupaciones es precisamente la de detenerse intencionalmente a reflexionar.

Los líderes pasan cantidades considerables de tiempo en soledad lejos de distracciones pensando la estrategia a seguir. Utilizan esta soledad para conectar los eslabones del plan y obtener soluciones para los problemas que buscan resolver. Tienen la capacidad de estar a solas con sus pensamientos para desbloquear su creatividad.

Conclusión

Un líder empatiza tratando de ver las cosas a travez de la mirada del otro. Es persona antes de ser líder y trata a los demás justo como le gustaría ser tratado. Piensa en progreso las 24 horas del día y busca la manera de transformar en su mejor versión todo lo que se le atraviese. Toma tiempo de silencio para encontrarse consigo mismo y hacer estrategia.

¿Con qué frecuencia te ves inmerso en una situación en la que te tienes que aplicar tu liderazgo? ¿De la escala del 1 al 5 qué tan seguro te sientes aplicando esta herramienta en tu vida y en tu trabajo?

¿Te gustó este artículo?
I agree to have my personal information transfered to MailChimp ( more information )
¿Estás listo para vivir con grandeza? ¿Quieres recibir motivación, guías y herramientas para llevar tu vida, trabajo y liderazgo al siguiente nivel ? Suscríbete hoy y recibe en tu correo electrónico todos mis artículos, episodios de podcast y videos. Al suscribirte te regalo 3 ebooks. Forma parte de una nación de Grandeza y comienza tu transformación personal total
We hate spam. Your email address will not be sold or shared with anyone else.