Simplicidad y claridad de vida

La falta de claridad y propósito se han convertido en el sello característico de la vida actual, es como si fueran parte normal de la experiencia de vivir.

Por alguna razón tenemos la tendencia de complicar nuestras vidas. Aunque nos suene difícil de creer, la mayor parte de las veces somos nosotros los que hemos escogido crear esa complicación. ¿Cómo podemos contrarrestar y simplificar para obtener la claridad necesaria en nuestra vida?… de esto te platico en el artículo de esta semana.

Simplificar, simplificar, simplificar

Lo que más necesitamos hacer para obtener claridad es simplificar. Con simplificar no me refiero a sacarle la vuelta a los retos o a buscar una vida fácil. Con simplificar me refiero a tener un enfoque claro en las pocas cosas que son realmente importantes. Simplificar ayuda a enfocar y por consecuencia trae claridad.

Por varios años estuve administrando proyectos muy grandes y complicados y te puedo decir que uno de los factores más importantes de éxito en todo proyecto, es que el equipo tenga claridad de propósito en los objetivos de dicho proyecto.

Cualquier análisis “post mortem” de un proyecto fallido va a contener, entre las diversas razones, la falta de claridad y enfoque como uno de los motivos principales de fracaso.

Como te comentaba, en la mayoría de los casos la complicación y confusión son artificiales, fabricadas por nosotros mismos. Esas son buenas noticias porque si nosotros somos los causantes de complicar nuestra vida, nosotros podemos ser también los causantes de simplificarla.

Hay 3 razones por las cuales tendemos a complicar nuestra vida:

Razón #1: No sabemos lo que realmente queremos

¿Tu sabes lo que realmente quieres? La mayoría de las personas no lo sabe. Sin duda saben lo que no quieren, pero les es difícil identificar aquello que si quieren.

Por ejemplo, al preguntarle a diferentes personas qué es lo que quieren lograr este año en su matrimonio, la mayoría en vez de articular objetivos específicos de crecimiento, mencionan cosas como “no quiero volver a tener discusiones” o ” lo que no quiero es que el o ella sea tan inseguro (a) o arriesgado(a)”.

Al preguntarle a alguien qué es lo que específicamente quiere en su vocación profesional este año, muchos lo único que saben es que ya no quieren estar en el mismo lugar en el que están porque se sienten estancados o porque ya no aguantan a su jefe.

Si te das cuenta estas respuestas están en forma negativa. Una de las primeras cosas que uno debe hacer para eliminar la complejidad y simplificar es articular lo que uno quiere en forma positiva.

Las personas que saben lo que quieren responden con enunciados en positivo como los siguientes: “este año quiero que la comunicación en mi matrimonio sea constante y por ello me propondré tener 2 conversaciones por semana sin distracciones con mi cónyuge” o “este año quiero obtener una posición en el área de planeación para poder utilizar mis talentos de creatividad y comunicación en x,y tipos de proyectos.”

Como te podrás dar cuenta, entre los argumentos negativos y los positivos hay un mundo de diferencia, empezando por la claridad que se obtiene de los positivos.

¿Tienes claridad acerca de tus propósitos, objetivos y criterios de éxito en cada área de tu vida?

Razón #2: No tenemos objetivos estratégicos en cada una de las áreas de nuestra vida

Si trabajas en una organización o eres dueño de una, sabrás que no hay organización que pueda sobrevivir si no cuenta con un set de objetivos estratégicos. Lo sabemos y lo aplicamos todos los días en nuestros trabajos, pero nos olvidamos que este principio aplica también a nuestra vida.

Si tu objetivo estratégico de este año en el area familiar es convertirte en un mejor papá o en una mejor mamá, una de las actividades críticas para lograrlo será pasar tiempo de calidad y cantidad con tus hijos.

Si tu objetivo estratégico este año en el área de tu salud es adquirir condición física, entonces hacer ejercicio o seleccionar cierto tipo de alimentos será crítico para lograr esa meta.

Tener objetivos estratégicos en cada área de tu vida te ayuda a simplificar y obtener claridad sobre las acciones necesarias para lograrlos.

Razón #3: Tenemos miedo a perdernos de algo

Existe una ansiedad que comúnmente ataca a personas de alto rendimiento que les dificulta decir “no” a las cosas por un temor a perderse de una posible oportunidad.

La verdad es que nadie puede aprovechar todas las oportunidades y además no es pertinente hacerlo, solo hay que buscar aquellas que estén estrictamente alineadas con nuestros objetivos.

Conforme una persona va progresando, las múltiples oportunidades se pueden convertir en desviaciones más que en ventajas.. La estrategia a seguir en este caso será la de no aprovechar la mayoría de las oportunidades que se presentan para darle la prioridad a las que son esenciales.

Cuando abunda la confusión debido a las muchas opciones y oportunidades, es muy útil saber que la mayoría de ellas se rechazarán y solo unas cuantas se aceptarán. Esto descongestiona inmediatamente el panorama y da paso a la claridad.

Conclusión

La claridad de vida no es algo accidental, no es privilegio de unos cuantos, es cuestión de simplificar en 3 pasos: 1) saber lo que uno quiere lograr, 2) tener objetivos estratégicos y 3) no dejarse confundir por las múltiples oportunidades.

¿Cuáles son aquellas cosas que están trayendo complejidad y falta de claridad a tu vida?

¿Te gustó este artículo?
¿Estás listo para vivir con grandeza? ¿Quieres recibir inspiración, motivación y herramientas para llevar tu vida y tu trabajo al siguiente nivel ? Suscríbete hoy y recibe en tu correo electrónico todos mis artículos y episodios de podcast. Al suscribirte te regalo un e-book. Forma parte de Nación de Grandeza y comienza una transformación personal total
Tu correo electrónico está seguro y no lo compartiré jamás con nadie.