La potente combinación entre liderazgo y misericordia

Este mundo es miserable en muchos sentidos, sin embargo, un líder debe tener una perspectiva diferente respecto a esta miseria. La utiliza para transformarse así mismo, a los demás y a su entorno.

Como líderes, tu y yo estamos llamados a transformar la miseria en grandeza y para ello se necesita un corazón dispuesto y entrenado.

¿Qué significa misericordia?

Misericordia es una palabra que se divide en dos partes: “miser” cuyo significado es miseria y “cordia” que significa corazón. Al combinarse significa sentir la desdicha de los demás o tener un corazón para la miseria.

Difícilmente un líder podrá ejercer una influencia de transformación si en primera instancia no cuenta con una actitud correcta ante la miseria propia y la ajena. De no tenerla se convertiría en alguien que se siente superior a los demás para luego decirles qué hacer, cómo hacerlo y dónde hacerlo y esto crearía de inmediato una dependencia.

Alguien que crea una dependencia de los demás hacía si mismo no puede ser considerado un líder porque el liderazgo no se trata de eso. Crear dependencias es uno de los peores males que un ser humano le puede hacer a otro.

Un corazón para la miseria propia

Sin duda encontraremos miseria en nuestra vida; áreas en las que hay una brecha a cerrar, áreas que es necesario transformar por completo. Muy seguido ante nuestras miserias tomamos una actitud de juicio hacía nosotros mismos. Este comportamiento seguido resulta en depresión e inmovilidad.

Nos sentimos tan rezagados por nuestro poco progreso en una u otra área, que pensamos que somos inadecuados o incompetentes. Podemos llegar a pensar que no tenemos remedio, que es demasiado tarde y que no vale la pena luchar por transformar áreas que llevamos años tratando de cambiar.

Hoy te quiero retar y liberar de esa forma de pensar. No importa que tan sumido en el fondo te sientas por el aparente rezago en cualquier área de tu vida… tu puedes tomar el asiento del conductor y llevar esa área al siguiente nivel. Cada momento es una increíble oportunidad de trasformarse radicalmente y esa transformación está a tan solo una decisión de distancia.

Tener corazón para tu propia miseria es creer que una transformación total es posible , es creer en ti mismo y en lo que puedes llegar a convertirte con una mente renovada.

Muchas personas viviven rumiando el pasado en vez de ponerse a construir el futuro. Día tras día se recriminan lo que pudo haber sido pero no fue, lo que debieron haber hecho pero que no hicieron y los errores que no les hubiera gustado cometer…. pero nada de eso se va a traducir en progreso. El pasado no va a cambiar y se está perdiendo tiempo valioso para construir un futuro diferente con el presente.

Una vida sin errores es simplemente una vida muy aburrida y poco fructífera. Los errores son como las chispas que brotan de la fricción cuando a un metal se le da forma. Los errores son la señal de que se está tratando de vivir máximo y con plenitud.

Otro punto a considerar es que la manera en la que veamos y respondamos ante nuestra propia miseria, será la manera en la que respondamos a la miseria de los demás.

Todos necesitamos una o varias oportunidades y el darnos una oportunidad comienza con nosotros mismos. Bríndate una nueva oportunidad de llevar el área con la que más batalles al siguiente nivel. No te juzgues a ti mismo y prepárate para alzar el vuelo de nuevo.

Un corazón para la miseria de los demás

Esa misma misericordia (un corazón para la miseria) que un líder debe aplicarse así mismo la necesita aplicar hacia los demás. ¿Cuál es tu reacción ante la miseria de los demás?, ¿los juzgas?, ¿los haces a un lado?.

Sabemos que estamos en un mundo lleno de miseria. No solo tenemos en abundancia la nuestra sino que también está la de los demás.

Esta es seguido la actitud de quién no tiene un corazón para la miseria de los demás: primero tratan de poner en orden el “patio trasero”, por decirlo de alguna manera, para no tener nada de que ser recriminados…buscan como salir bien librados de una auditoria y cumplen con todas las reglas en todo lo posible.

Con lo anterior se sienten justificados para ahora si juzgar el comportamiento de los demás.

No importa que una persona sea muy buena , que cumpla con todos los deberes cívicos y religiosos, eso no le da ningún lugar ni plataforma a nadie de juzgar la miseria ajena. Claro que esto puede brotar de un genuino deseo por ayudar a los demás pero juzgar la miseria ajena no le está permitido a nadie….

Si alguien quiere cambiar vidas es necesario que primero abrace la miseria del otro que tanto le repugna porque el antagonismo nunca ha cambiado el corazón de nadie.

Un buen punto de referencia es ver cómo Jesús abrazaba la miseria humana. No solo la toleraba, tolerar solamente sería quedarse corto, si no que la abrazaba. Quienes se sentían justificados por sus buenas obras y aparente rectitud no toleraban ver la escena….

Podríamos decir que hay una “miseria” que Jesús no toleraba y era la de aquel que trabajaba por estar libre de toda miseria para construirse un pedestal desde el cuál juzgar al otro…. sobra decir que este escena se repite todos los días en el mundo de hoy.

¿Cuál es entonces la conexión entre liderazgo y misericordia?

Veamos algunos de los objetivos del liderazgo: inspirar, motivar, desbloquear y hacer que el otro crezca en todos los sentidos. La misiericordia establece un vínculo entre iguales. Un líder que tiene esto en cuenta tendrá influencia para mover el corazón del otro hacia los ideales más altos.

Si quieres hacer un movimiento para implementar un cambio en la sociedad o en tu empresa… de poco servirá hacerlo tratando de manipular a los demás con la posición de autoridad de otros o manifestándote con antagonismo…para influenciar el cambio primero hay que acercarse al otro..acercarse a su miseria.

Tengo un queridísimo amigo que trabajó años en rescatar a los jóvenes de las drogas. Su estrategia nuca fue ir a decir a los jóvenes que se drogaban lo mal que estaban o siquiera el daño que les causaba o manifestarse con carteles en contra de las drogas…..

De hecho…todo lo contrario, fue a un extremo contraintuitivo….iba a convivir con ellos al mismísimo lugar donde se drogaban. En una ocasión me contó que hasta se lo llevaron preso junto con el resto de los muchachos que estaban allí. Fue dejado en libertad al poco tiempo después de que supieron quién era y el trabajo que hacía.

La mezcla entre liderazgo y misericordia fue potente y evidente. Obviamente que no se drogaba con ellos, pero tampoco los juzgaba, por el contrario, buscaba una genuina y verdadera amistad con ellos..

¿Quieres saber cuál fue el resultado de esta estrategia?, no solo muchos de los jóvenes con los que convivía dejaron las drogas e hicieron una nueva vida…si no que comenzaron a llamarle “papá”….

A la madre Teresa de Calcuta en diferentes ocasiones le preguntaban los moribundos y la gente de la India: “¿Es usted Dios?”.. Imáginate el comportamiento y la influencia que generaba que hasta llegaron a hacerle esta pregunta….Ese es un ejemplo vivo de abrazar la miseria del otro.

No importa cuál sea tu causa, si es profesional, civil o religiosa, el principio aplica de la misma manera. Como personas en el fondo de nuestro corazón queremos ser aceptados con todo lo que somos y eso incluye la miseria. Un líder que pone en práctica esto sin lugar a dudas no solo va a influenciar personas….. si no que cambiará vidas.

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